Localizaciones y colores, dos nuevas formas de entender las películas

Vemos una obra audiovisual y sobre lo primero que reflexionamos, cuando empiezan a aparecer los créditos en pantalla, es sobre la historia o trama, cuando a veces no tiene ni por qué existir una historia clara. Dejamos de lado el resto de aspectos que abarcan la obra audiovisual, por la educación que hemos recibido, orientada a la búsqueda de un hilo conductor narrativo. Los profesores, en la escuela, nunca se han ocupado de instruir nuestra mirada, por lo que no sabemos ir más allá.

Para solucionar esto, queremos hablaros de dos de las herramientas que nos ayudan a ahondar en lo que subyace del audiovisual: las localizaciones y los colores o luces escogidas para el rodaje, o ya en posproducción, que constituyen la ambientación en sí misma que se le da al corto o largometraje, la atmósfera que se crea para él. Conocer cómo se ha construido una película en el plano de la producción y realización también nos hace explorar más aspectos de este mundo que solemos limitar a los actores, actrices y la relación entre ellos y el entorno. Pero, ¿cómo surge ese entorno? ¿Por qué? ¿Lo hemos explorado lo suficiente? ¿Hemos detenido nuestra mirada en él?

En relación con estos dos aspectos del cine, a los que no se atiende más que cuando una ciudad tan emblemática como Nueva York aparece en pantalla, la saturación de colores es muy clara o la iluminación desaparece para dar paso a la noche, es en lo que se fijan expresamente varias cuentas en redes sociales a las que queremos dar visibilidad.

@ColorsEffect en Twitter y @colorpalette.cinema en Instagram son dos cuentas, compartidas por el mismo usuario para divulgar su trabajo en ambas redes sociales, que se dedican al análisis de la imagen de diferentes piezas audiovisuales, a través de la realización de una paleta de colores de algunos de sus fotogramas. Se trata de una forma sencilla y atractiva, estéticamente, de presentar la información de forma detallada a un usuario cansado y con pocas ganas de leer.

Estos son algunos ejemplos de su obra:

 

Por otro lado, en lo que respecta a las localizaciones, nos gustaría destacar el trabajo de @filmtourismus, compartido por este usuario tanto en Twitter como en Instagram, así como en su página web, aunque en este caso este en alemán al ser esta su verdadera lengua natal. La persona que se esconde tras esta iniciativa es Andrea que, como reza su descripción en Instagram, se encuentra explorando el mundo escena a escena desde 2004. Es un trabajo muy bonito, aunque laborioso, pues más de las 90% de las localizaciones de cine han sido encontradas por ella misma.

Este proyecto acerca las películas al mundo real, facilitando a los usuarios interesados en ello, visitar la localización precisa o, incluso, hacer una ruta parecida a la emprendida por la encargada de este “blog de viajes cinéfilo” y conocer muchos de los lugares por los que ella ha pasado. Así, cualquier persona que tenga acceso a sus redes sociales puede saber dónde han sido rodados los largometrajes de las salas, de una forma muy cuidada estéticamente y muy visual: Andrea imprime o revela un fotograma de la película en la localización escogida y la superpone al lugar real de la escena, de forma que queda claro que ese es el sitio indicado. Para aquellos interesados, os mostramos algunos ejemplos de su trabajo.

“All the pieces matter”, por lo que recordad no atender solo a lo que veis en pantalla; id más allá. Y dadle cariño a estos usuarios que, con su trabajo, acercan más el mundo del cine a nuestras casas.

De Complicit al Metro de Madrid

Complicit es una película documental dirigida por Heather White y Lynn Zhang que se adentra en las vidas de familias afectadas por la enfermedad profesional en tres ciudades asiáticas. Yi Yeting es la voz principal de la película: un hombre con la médula ósea dañada a causa del benceno y el hexano a los que se ha expuesto durante muchos años debido a la precaria seguridad en este tipo de fábricas. Yi Yeting descubre que docenas de trabajadores de teléfonos inteligentes también están enfermos en su área.

Activismo, superación y costumbrismo son los tres principios con los que White y Zhang han diseñado Complicit. Heather White es fundadora de verite.org, una ONG dedicada a la gestión de riesgos y a la legislación de normas y derechos laborales.  No es de extrañar por tanto que el protagonista del film, Yi Yeting, dé vida a la figura del héroe que mientras sobrevive a su enfermedad laboral mueve las conciencias de otros empleados para conseguir unas condiciones de trabajo dignas.

Pero no hace falta cruzar la frontera para comprobar que la enfermedad laboral la crea el propio ser humano. El ser humano empresario y corrupto que prefiere el dinero a la seguridad de sus trabajadores, para ser un poco más concretos. Uno de los casos más recientes y cercanos es el de los operarios de Metro de Madrid afectados por la exposición continua al amianto. Esta sustancia química se emplea bastante en construcción debido a sus propiedades aislantes y a su bajo coste; en contraposición, el contacto con ella puede provocar graves enfermedades respiratorias como cáncer de pulmón o asbestosis.

Hasta el momento ya han muerto dos trabajadores de Metro de Madrid a los que la empresa no advirtió de los riesgos de manipular este material y hay bastantes más afectados. Las presiones del sindicato de maquinistas de Madrid han conseguido que se lleve a cabo un proceso de desamiantado de todas las líneas de metro afectadas. Actualmente gran parte de las estaciones de la línea 12 están cerradas al público y se prevé su finalización a mediados de octubre.

Koldo Hernández, experto en contaminantes hormonales, participó con una breve ponencia al acabar la proyección film en el Another Way Film Festival, asegurando que la enfermedad profesional afecta de manera sesgada: las mujeres son las más perjudicadas debido a la mayor presencia de tejido adiposo en su constitución, y también vulnera la salud de las personas con menor renta que se ven obligadas a trabajar en condiciones más limitadas.

Para finalizar el coloquio, un debate sobre alternativas de consumo para no comprar productos ensuciados por los intereses capitalistas y la precariedad de los empleados cambió el sabor de boca del público. Los allí presentes sugirieron las tiendas de segunda mano y los productos ecológicos frente a las grandes marcas que esconden una violación de derechos laborales detrás de sus conocidos logos.

Después de ochenta y nueve minutos de documental destripando a Apple y a Samsung para dar a conocer el activismo que existe entre sus trabajadores afectados, la película solo podía acabar con la cita “solo los que están lo suficientemente locos como para querer cambiar el mundo son los que lo acaban haciendo”, de Steve Jobs. Quizá White y Zhang se ayudaron de la ironía para criticar que el mundo no mejorará mientras unos pocos se enriquezcan con el trabajo de muchos.