Cómo recordar a Bertolucci

En la mañana de ayer, nos despertábamos con la triste noticia del fallecimiento de Bernardo Bertolucci, máximo exponente del cine italiano en su función como director y realizador de grandes cintas, desde principios de los sesenta hasta la actualidad. Sus filmes orbitan siempre en torno a dos grandes soles: el sexo y la política. Y también lo hacía su vida profesional: Fue un gran escándalo relacionado con el primero de los dos astros, en El último tango en Paris (1972), donde Marlon Brando y Maria Schneider conforman un perfecto dúo erótico, lo que mancharía su figura de una manera irremediable. 

Muchos medios han traído de vuelta la famosa escena de la violación, sobre la que el propio director confesó en 2013 haberla orquestado con Brando, sin explicar al cien por cien a Schneider qué iba a suceder – la actriz, en el mejor de los casos, tan solo desconocía el uso de la mantequilla como lubricante en la escena -.

Nosotras no queremos ceñir su trayectoria únicamente a este hecho, pero sí que queremos señalar esta conducta como algo detestable. Si la escena ya horroriza a cualquiera sin saber la forma en la que fue grabada, la cosa se pone aún más fea al conocer estos detalles del rodaje.

María no quería ver a Bertolucci tras la proyección de la película. “No me porté bien con ella. No quería su reacción como actriz, sino como niña. Que sintiera los gritos…”, estas son palabras del propio director, tras la muerte de la actriz francesa, que cuando interpretó a Jeanne tenía tan solo 19 años. Condenables, irremediables, pero, ¿deben estropear todo lo que nos ha dado como cineasta?

Esta es una pregunta que ronda nuestro imaginario constantemente en la actualidad, cuando cada vez son más los actores, directores, productores… acusados de haber maltratado de alguna manera a sus compañeras o parejas: Weinstein despertaba el movimiento #MeeToo, Woody Allen era desenmascarado por su propia hija adoptiva en una carta a The New York Times, un vídeo en el que se veía a un Johny Depp excesivamente violento con su entonces pareja, Amber Heard, teñía de negro la imagen del paternal Willy Wonka, del entrañable Sombrerero Loco, del gracioso Jack Sparrow.

¿Qué hacemos ante esto? ¿Nos perdemos las películas de Woody Allen y su gran capacidad de creación? ¿Renunciamos a una infancia marcada por la cara de Depp en nuestras pantallas? ¿Condenamos grandes cintas como Gangs of New York (2002), o The Artist (2011), por haber sido producidas por un acosador? Esto parecería lo más justo para sus víctimas, pero, ¿lo sería también para el mundo del cine?

Vemos casos como el de Kevin Spacey, donde ante las acusaciones de abuso sexual a un menor de 14 años, hubo una petición popular para que Netflix prescindiese del actor. Nos quedamos entonces sin un personaje clave en House of Cards, donde Frank Underwood muere justo al comienzo de la sexta temporada. Aunque la productora no confirmase los motivos de su salida, que esta se produjese justo en este momento, parece de todo menos una casualidad.

Duele ver cómo la obra de grandes creadores se daña por sus errores en lo personal, pero también duele ver cómo estos no son condenados adecuadamente en muchos casos, como en el de Polanski, donde cineastas como Almodóvar o Iñarritu llegaron a escribir una carta en apoyo al director, tras haber sido acusado de violar a una joven de trece años.

Parece no haber una solución perfecta ante este problema, porque a los espectadores, como personas que somos, nos es imposible llegar a separar completamente a la obra de su creador. Una vez que un caso de este tipo sale a la luz, el resquemor a la hora de ver la pieza audiovisual nos acompaña, aunque sea en los primeros minutos de la cinta. Pero, a su vez, no parece justo que alguien como Bertolucci, mente creativa de grandes películas como Novecento (1976), El último emperador (1987) o The Dreamers (2003), sea recordado en el día de su muerte por la famosa “escena de la mantequilla”.

¿Qué opináis sobre este tema tan controvertido, jumpkaters? ¿Sois capaces de separar vida personal y artista o, por el contrario, consideráis que todo es uno? ¿Cómo recordáis a Bertolucci? Os leemos en nuestras redes.

 

Cuando la violencia machista llega al cine

Seguro que más de una jumpkater coreaba este domingo el grito de “Ni una menos”. La ONU declaró el 25 de noviembre el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, conmemorando el asesinato de Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, tres hermanas que se opusieron al régimen del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo tratando de restaurar la democracia para el país.

Pero la mayoría de casos de violencia machista no son tan mediáticos y suceden en cualquier escenario, ya sea un instituto, la calle o el propio domicilio familiar. Parece que para la sociedad las cifras de asesinatos machistas son números vacíos sin nombre, sin familia y sin proyectos de vida. Todavía tenemos miedo cuando vamos por la calle o incluso con una amiga, todavía se nos cuestiona nuestra profesionalidad en la mayoría de empleos, todavía se nos juzga por nuestra forma de vestir o por nuestra forma de hablar… y así podríamos recitar una retahíla de casos en los que quizá no haya ninguna muerte física, pero vivir con miedo por el simple hecho de pertenecer a un género no debería estar permitido.

El cine a veces actúa como un aliado de la causa que pretende remover las conciencias que no consiguen despertar los informativos o la prensa. El equipo de JumpKat ha seleccionado cinco películas para que veas o para que recomiendes al pesado de turno que “ni machismo ni feminismo, igualdad”.

  1. TE DOY MIS OJOS

Protagonizada por Laia Marull y Luis Tosar y dirigida por Iciar Bollaín, la película retrata un caso de violencia doméstica reflejando las diferentes fases que atraviesa Antonio (Tosar). Pilar (Marull) huye con su hijo tras varios episodios de maltrato que ha sufrido en silencio. La película, ganadora de siete premios Goya, expone el miedo, el control y el chantaje emocional a los que se someten las víctimas de este tipo de violencia.

 

        2. EL COLOR PÚRPURA

Dirigida por Steven Spielberg y nominada once veces a los Oscar, narra la historia de una mujer negra (Whoopi Goldberg) que ha sido violada varias veces por su padre, quien después la vende a un hombre que la maltrata. La protagonista, Celie, igual que la Pilar de Bollaín, sufre en silencio las agresiones. A pesar de ello, la película es una oda a la liberación de las mujeres que se aprecia en el crecimiento y en la evolución del personaje de Goldberg, que acaba convertida en una mujer plenamente independiente.

 

3. LAS ELEGIDAS

Desgarradora historia sobre la trata de blancas que dirige David Pablos y presume de cinco premios Ariel en su palmarés. En la película, dos adolescentes (Ulises y Sofía) se enamoran. La familia del chico dirige una red de prostitución y Ulises colabora en el negocio familiar seduciendo a chicas jóvenes para su posterior explotación sexual. Sofía será una más en el engaño de Ulises.

 

4. TOMATES VERDES FRITOS

Además de la violencia de género, la película aborda la discriminación racial. En ella, Evelyn (Kathy Bates) conoce en un asilo a Ninny (Jessica Tandy), una mujer de avanzada edad que consigue atrapar a Evelyn con una dramática historia sobre dos amigas y el asesinato del marido de una de ellas, del que más tarde se revelará que era un maltratador. Gracias a la historia, Evelyn consigue desprenderse del papel de ama de casa para dar un giro a su vida y empezar a cuidarse a sí misma.

 

  1. DURMIENDO CON EL ENEMIGO

Algunas historias al más puro estilo hollywoodiense han incorporado en sus tramas algún drama sobre violencia de género. Este es un claro ejemplo de ello. La película está protagonizada por Julia Roberts, quien da vida a Laura, una mujer continuamente golpeada y abusada por su marido Martin. Un día , la chica decide desaparecer haciendo creer a su marido que está muerta. Al final, el hombre encontrará el paradero de Laura dispuesto a matarla, pero Laura ha rehecho su vida y es una mujer más fuerte de lo que él piensa.

 

‘CAMPO ATRÁS’, UNA HISTORIA NOSTÁLGICA QUE NARRA EL PASO DEL PUEBLO A LA CIUDAD

El equipo de “Campo Atrás”

Andrea Álvarez y Julu Martínez nos contaron los detalles de su TFG 

El pasado 17 de noviembre asistimos al estreno del TFG de Andrea Álvarez y Julu Martínez en el Centro Cultural Casa de Vacas. El cortometraje del tándem dura aproximadamente 27 minutos. 27 minutos de nostalgia y una cierta retrospectiva hacia el pasado, donde los personajes se enfrentan a decisiones que marcarán, sin duda, el futuro de sus vidas.

El problema que se plantea en el corto es fácilmente reconocible para muchísimas personas. En la actualidad, la gente joven que vive en un pueblo o en una ciudad pequeña no se lo piensa dos veces: salir rumbo a la gran ciudad es un hecho irrevocable. Pero no hace tanto tiempo los jóvenes tenían muchos más reparos a la hora de salir del cascarón.

Podríamos decir que este es el punto de partida del corto: se acaba la etapa del instituto y tengo que ver qué voy a hacer con mi vida. Pero no solo. La búsqueda de uno mismo en el terreno de la sexualidad está presente durante todo el proceso. El protagonista, Cesar, interpretado por Alberto Córdoba, se siente atraído por uno de sus amigos de infancia, pero realmente no sabe qué siente. Es una búsqueda de sí mismo, en un proceso por el que todos pasamos en esa famosa etapa de la vida conocida como adolescencia. Supone el paso de la adolescencia a la madurez. Además, Elena, la madre de César -Raquel Martínez en la vida real-,  también experimenta el proceso de encontrarse a sí misma después de la viudez. Un personaje entrañable que vive en la nostalgia de tiempos pasados. Por su parte, Bárbara,  la hija mayor de la familia, interpretada por María del Barrio, regresa al pueblo un fin de semana para dar una grata sorpresa a todos. 

Querido jumpkater, no te contaremos mucho más de la trama con la esperanza de que puedas verlo  muy pronto proyectado en algún festival, pero sí que hablaremos un poquito de la estética que representa.

Que viva lo vintage

La primer pregunta que decidimos hacerles fue acerca de la iluminación escogida. Nos explicaron que las decisiones de iluminación las determinaron el director de fotografía, Antonio Sanz, y Julu, parte creativa del proyecto. Para acercar visualmente la trama al espectador, ambientada en los años 2000, decidieron usar un filtro, el Pro Mist, que difumina las sombras y que satura bastante los colores, buscando retratar un ambiente nostálgico, que “alertase” al espectador de la época tratada. El aspect ratio también es curioso. La imagen está grabada en 4/3, precisamente porque en los 2000 se hacían las cosas con ese formato. Es, sin dudarlo, un guiño a la época, a la imagen tomada en esos años y a los valores que entonces se entendían.  En efecto, existe una coherencia entre todas las decisiones de producción, que refuerzan la idea plasmada en los diálogos: es una misma idea narrativa y audiovisual; fondo y forma confluyen.

Un TFG tirando al mediometraje

Jugando con el límite universitario, los creadores optaron por el riesgo de hacer un cortometraje bastante largo, 27 minutos más o menos, con todo lo que ello supone. En otras palabras, cuantas más horas grabes, más horas hay de postproducción después y más posibilidades hay de cometer errores. Añadido, todo ello, al estrés que supone un TFG cualquiera. En base a esto, nos comentaron que no habían tenido que variar mucho el guión original para adaptarlo a los límites universitarios; solo tuvieron que acortar algunas escenas, precisamente para no pasarse del máximo permitido por la universidad: 25 minutos. Parece que esos 27 minutos fueron permitidos, por suerte para todos.

Os confesamos que nuestra escena favorita tiene lugar cuando el joven protagonista masculino y su compañero de clase, sin tener clara su sexualidad ni lo que sienten realmente, se besan bajo un Toro de Osborne. Es el futuro frente al pasado. El avance generacional frente a lo obsoleto. La vanguardia frente a lo tradicional. Es una escena de contrastes.

Para finalizar el círculo perfecto, creado entre lo técnico y lo ligado a la historia, ofrecieron por el precio de dos euros, una carátula de VHS del corto, con un link a Vimeo y dos postales. Julu y Andrea, demostraron mejor que nadie, que todas las piezas cuentan.

 

Pessigolles

El otro día escuché que cosquillas en catalán se decía “pessigolles”. Y mira que la palabra “cosquillas” hasta el momento me parecía de lo más resultona, pero es que nadie puede negar que  “pessigolles” es espléndida.

Por esto y porque queremos destacar el trabajo de cineastas y actores catalanes, hoy os traemos películas que han sido rodadas en esta lengua, para que vayáis practicando el idioma y encontréis algún tesoro como nos pasó a nosotras con “pessigolles”.

 

Herois

Nada mejor que empezar la lista de hoy con una película que se remonta a los años ochenta en España. Dirigida por Pau Freixas y escrita por Albert Espinosa, tándem del que pudimos disfrutar con Polseres Vermelles, Herois nos acerca a los veranos que un publicista estresado y comprometido con su trabajo vivía de niño en el pueblo. La infancia perdida y la nostalgia que esto provoca son los dos ejes sobre los que gira el film.

“Queríamos contar cómo éramos justo antes de perder nuestra inocencia y, concretamente, en nuestros veranos”. Esta era la idea inicial que nacía por 2006 en la mente de Luis de Val y Pau Freixas, solo les faltaba un cautivador guion de la mano de Espinosa.

¿Pero cómo eligieron a los cinco protagonistas del film? Buscaban niños espontáneos, no querían actores. Àlex Monner, Mireia Vilapuig, Ferran Rull, Marc Balaguer y Joan Sorribes dieron vida a los niños que aparecen en la película, lo que les ayudó a dar el salto a otras producciones.

Por último, queremos destacar que esta fue la primera película rodada en España en formato digital con una cámara Sony F35 para contrarrestar el alto contraste lumínico y el rango dinámico tan alto que había rodando en verano.

Barcelona nit d’estiu

Película de comedia romántica dirigida por Dani de la Orden. Se cuentan seis relatos de amor interconectados que sucedieron en una tierna noche de agosto de 2013. El cometa Rose atravesó el cielo esa noche, entonces surgieron más de 500 historias de amor en la ciudad Condal, en la película se cuentan seis de ellas.  Pretende ensalzar las diversas identidades sexuales de manera natural. La película cuenta con una banda sonora en catalán compuesta por Joan Dausà que ganó el Premio a Mejor Música Original en la 6º Edición de los Premios Gaudí. Además, fue nominada en este mismo festival a Mejor Película en Lengua Catalana y Mejor Montaje.

Os dejamos aquí una canción de la película para que disfrutéis de la mano de Dausà:

 

La teta i la lluna

Un niño de nueve años llamado Tete se siente desplazado cuando  nace su hermano: su madre le alimenta con leche del pecho mientras que Tete tiene que conformarse con leche de botella. Tete, dejándose llevar por los celos, se obsesiona con conseguir un pecho para él solo donde poder mamar. El Edipo interior de Tete resurge más fuerte que nunca cuando llega una bailarina francesa al pueblo a quien Tete regala una rana. Conmovida por la ternura que le ofrece el niño, la bailarina decide amamantarlo.

Dirigida por Bigas Luna y rodada en Reus, se inspira en autobiográficos recuerdos del director y llegó a ganar un premio en el Festival de Venecia al mejor guion.

La ciutat cremada

Dirigida por Antoni Ribas y protagonizada por Xabier Elorriaga entre otros, la película narra los acontecimientos que se vivieron en Barcelona desde el Desastre de Cuba hasta la Semana Trágica desde los ojos de una familia de la ciudad condal.

Aunque no es de las más conocidas en lengua catalana, la película obtuvo un importante reconocimiento por parte de la crítica. Entre su palmarés se encuentra el Premio Especial del Jurado del Festival Internacional de Cine de Montreal. Además, su protagonista, Xabier Elorriaga, fue galardonada con la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos al mejor actor protagonista.

 

Estiu 1993

El verano que cambió la vida de Carla Simón y de muchos de nosotros está escrito por ella misma y además basado en su propia infancia. Frida es el alma de la película, una niña de seis años que tiene que abandonar Barcelona después de que sus padres muriesen de sida para irse a vivir al campo con sus tíos y su prima. Durante el verano de 1993, Frida aprenderá a convivir con su dolor y sus padres empezarán a quererla como su propia hija.

En el vasto palmarés de la película se pueden leer reconocidas menciones en varios festivales: Premios Forqué, Premios Sant Jordi, Gaudí o Goya, en esta última categoría destacamos el premio de Carla Simón como mejor directora novel.

 

¿Y si encontraras a tu Anna Karina en un casting online?

Los cineastas de la Nouvelle Vague podrían hablarnos largo y tendido sobre las ventajas que tiene que los actores sean nuestros amigos y en algunos casos, algo más que eso.   Recordemos a las musas de Gordad: Jean Seberg Al final de la escapada (1960), Brigitte Bardot El desprecio (1964) y la única Anna karina, quien sería la protagonista de ocho de sus películas y con quien -adiós a la barrera entre vida privada y profesional- finalmente se casaría.

Valga este breve y poco exhaustivo repaso a las actrices de la Nouvelle Vague, para justificar nuestra creencia de que si ahora Godard tuviese que buscar actores, se anunciaría en Yatecasting. Y es que Internet ofrece múltiples posibilidades para extender nuestros vínculos sociales y actuar en ámbitos que, progresivamente han ido migrando a las redes. La digitalización de nuestras actividades, nos ahorra tiempo y nos abre nuevos horizontes. Ya no hay que esperar largas colas para solicitar una tarjeta bancaria, ni llamar a los hoteles uno por uno; y ahora tampoco hay que ir a los castings –al menos, presencialmente-.

Los que se dedican a la actuación, saben lo difícil que es encontrar oportunidades y trabajo. Muchas veces por desconocimiento, o por falta de tiempo, se escapan. Pero ahora es posible darse a conocer a miles de personas en pocos segundos mediante los castings online. Hoy revisamos las principales plataformas que permiten a actores y actrices darse a conocer en el ámbito profesional.

Todas las redes que vamos a tratar más detenidamente, tienen en común que son gratuitas y de libre acceso, tanto para los usuarios que se ofertan, como para los reclutadores -ya sean directores de castings o empresas- aunque también posibilitan acceder de forma más activa a los candidatos o a un público más amplio mediante lo que llaman un casting “privado” o “masivo” (muy útil si lo que estamos buscando son extras). La mayoría son muy efectivas, pues filtran a los artistas por sus características físicas, aptitudes y localización, lo que permite delimitar mucho lo que se está buscando.

  • Vibuk es una plataforma creada por Jorge Martínez. La idea surgió cuando trabajaba como productor y estaba cansado de encontrar a los mismos actores en sus casting. Se define como un “LinkedIn para artistas” y es que realmente es una red social que permite encontrar talentos. La red cuenta con más 300.000 usuarios y socios como Antonio Banderas o Resines. Creemos que desde el punto de vista del reclutador, los pasos para la creación de los castings son poco exhaustivas, ya que no permite delimitar bien el perfil, lo dispone todo mediante etiquetas generales y ambiguas como “chico joven” más el texto que se desee. Como puntos positivos destacamos su diseño, atractivo y funcional; así como los filtros que permiten definir con mayor precisión los perfiles, facilitando una búsqueda más concreta. Además dispone de una app para móvil.

 

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  • Yate Casting, es una web más general, que incluye perfiles diversos. Se pueden encontrar desde modelos, hasta azafatas para eventos. En su página principal se publicitan castings, noticias, y también enlaces a empresas dedicadas a la formación de actores. Esta amplitud en la oferta, tiene su lado negativo, es mucho más difícil para los reclutadores encontrar un perfil interesante entre los candidatos. Además, por experiencia propia podemos decir que el requisito de la edad -no se envían notificaciones a los usuarios que no tengan la edad comprendida que el anuncio indica- impide a muchos candidatos acceder a castings para los que tal vez sí valgan. Por otro lado, solo se pueden solicitar dos perfiles por casting -es decir, que si estamos buscando a actores que representen a una familia feliz para un corto, solo podremos audicionar al padre y a la madre (para los demás habrá que volver a publicar el anuncio-. Si tenemos la suerte de encontrar al deseado, solo se facilitan los datos de contacto una vez finalizado el casting, lo que dificulta mucho a ambas partes acordar las condiciones del empleo. Sobre la navegación, podemos decir que es un poco lenta.

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  • Sólo Actores es una página exclusiva para actores. Dispone de una sección castings donde informarse de todos los castings que se celebran en Madrid, Barcelona u otros puntos de España. Se puede elegir entre más de 120.000 usuarios registrados y además se pueden leer noticias y acceder a servicios relacionados con el mundo actoral.
  • Solocastings.es, es una plataforma que da información clara sobre castings de todo tipo como cine, televisión, teatro, radio, moda… Es fácil de usar y muy intuitivo. La única pega es que no permite registrarse, ni crear un perfil. Se parece más a un tablón de anuncios.