El Festival de Cine de de Madrid pone el foco en las creadoras bajo el lema “Yo también ruedo”

La 27 edición del Festival de Cine de Madrid se clausuró este pasado domingo en la Sala Berlanga, una de las sedes de las proyecciones y coloquios del evento, donde tuvo lugar la entrega de premios. En concreto, se dieron 22 galardones y 5 menciones especiales a los mejores trabajos del Festival, proyectados en las dos semanas que duró este.

La Sala Azcona, la Cineteca, el Cine Paz, la Universidad Nebrija, e incluso la Sala Equis abrieron sus puertas a los curiosos interesados que quisieron admirar las obras de cine emergente seleccionadas para la exhibición dentro del Festival, organizado por la Plataforma de Nuevos realizadores.

Bajo el lema “Yo también ruedo”, el cartel de Borja Muñoz Gallego y una oferta de entrada gratuita a las sesiones, el 27 Festival de Cine de Madrid, ha querido mostrar al mundo el trabajo de más de cien cineastas y realizadoras, con el fin de servir como escaparate a sus obras audiovisuales, demostrando que ellas también son grandes delante y detrás de las cámaras. Esto se ha extendido también a las figuras escogidas para ser homenajeadas este año: la guionista y directora española Inés París y la cineasta rumana Anca Damian, galardonada con el Premio Mirada Internacional.

La elección de Inés parece muy acertada. Algunos pensarán que se podría haber escogido cualquier nombre femenino, pero no están en lo cierto. También importa lo que haya detrás de ese nombre, su obra. Y es que tras Inés París hay cortometrajes y largometrajes, muchos de ellos coescritos y codirigidos junto a Daniela Fejerman, que se construyen en torno a ideas feministas, bastante avanzadas para el momento en el que se mostraron en cines: habla de infidelidades, de relaciones tóxicas a las que hay que saber decir basta, de mujeres que no han nacido para ser madres, de la brecha salarial…

El haber escogido a Anca, por otro lado, no radica tanto en el contenido de su obra como en su lucha como directora, guionista y productora en un mundo del cine rumano, dominado por lo nombres masculinos.

Sus obras han sido proyectadas en las diversas sedes del Festival sin entrar, como es evidente, a concurso, aunque formando parte del total de 224 obras proyectadas en las dos semanas del evento. Junto a este número, hay que remarcar los siguientes: 1136 obras recibidas, 39 nacionalidades, 96 sesiones y 12 sedes.

Palmarés de la 27 edición del Festival, largometraje y cortometraje nacionales (os facilitamos el acceso a sus respectivos trailers):

1. Largometraje nacional. 

  • Mejor largometraje nacional: Faraway Land, de Daniel A. Azpe y Josepmaria Anglès.
  • Premio de la crítica: Ana de día, de Andrea Jaurrieta.
  • Mejor fotografía: Joan Girbau Xalabarder por Faraway Land.
  • Mejor sonido: Daniel Ciaurriz y María Angulo Villar por el sonido de Ana de día.
  • Mejor interpretación: Marta Fuenar por Lady Off.
  • Mejor directora: Paola Gasalvez por El rey negro.
  • Premio del público: Carrasca, de Alejandro Cortés.
  • Mejor largometraje socios PNR: Invierno en Europa, de Polo Menárguez.

2. Cortometraje nacional. 

Another Way Film Festival, cine orientado al progreso sostenible

La Cineteca siempre es un lugar atractivo para cualquier aficionado al cine que no sepa qué hacer en algún momento de su tiempo libre en Madrid, por su gran oferta de corto y largometrajes a bajo precio. Entre el jueves 4 y el domingo 7 de octubre, el lugar dedicado al audiovisual en Matadero, se convirtió en una especie de homenaje al cine documental centrado en la concienciación sobre los peligros de la actividad humana para con la salud, el medio ambiente, el clima…señalando también, desde un enfoque esperanzador y optimista, los beneficios del progreso sostenible y de prácticas como el mindfullness.

Era la cuarta ocasión en la que se realizaba el Another Way Film Festival y todo estaba planteado para que los asistentes, además de disfrutar de la selección de 19 documentales (“Complicit”, cuya trama reseñamos aquí, es uno de ellos) proyectados en las diversas salas, pudiesen volver a sus casas con un conocimiento más profundo del tema de cada pieza audiovisual, gracias a las palabras de los especialistas en la materia, encargados de dar un pequeño coloquio sobre el tema en cuestión una vez terminada la proyección. Las entradas tenían un módico precio de 3,5 euros por película, a excepción de la de el documental “Jane” (2017),  escogido para abrir el evento.

Coger una piedra y meterla en una de las cajas de cartón, numeradas del 1 al 5, a la salida de la sala. Solo ese simple gesto bastaba para dar una valoración sobre el documental que se acababa de ver. Ingenioso, sencillo, atractivo, fácil de contabilizar y ligado al mensaje dado a lo largo del festival. Se reducían así las excesivas hojas de papel que se suelen distribuir como cuestionarios para que el público emita su voto.

Los ganadores en las distintas categorías:

  • Premio del Jurado en Sección Oficial: “When Lambs Becomen Lions” de Jon Kasbe. Trata el tema de la lucha para sobrevivir a través de la historia de un comerciante de marfil en Kenia.
  • Premio del Público en Sección Oficial: “Anote’s Ark” de Matthieu Rytz, sobre la desaparición de la nación Kiribati, en el Pacífico, por la subida del nivel del mar.
  • Sección Impacto: “When Two Worlds Collide” de Heidi Brandenburg y Mathew Orzel, sobre el enfrentamiento entre los indígenas y el Gobierno peruano por la explotación económica de la Amazonia.
  • Ganadores de la 2ª edición de “Rueda por el cambio”:
    • Premio del Jurado: “Madrid Zero” de Álvaro Llangunes.
    • Premio del Público: “Euphoria” de Katalin Egely.

De forma paralela a las sesiones habituales, se realizaron también una serie de actividades complementarias, relacionadas con el tema, tan variadas como una clase de yoga, una salida al campo, un taller de alimentación, un concierto íntimo…Muchas de ellas orientadas a los más pequeños, llegando así a un sector de la población con el que resulta más difícil conectar a través del cine puramente documental.