La comunidad Rosa de Twitter

¿Cómo se llamaba esa película en la que una especie de bruja vivía en un castillo al que nadie del reino se podía acercar o moría? Seguro que más de una vez han rondado este estilo de preguntas por tu cabeza y has deseado preguntárselo al “shazam” de las películas.

A Antonio Rosa, un estudiante de cine de 23 años, también le ha pasado. Dice que con frecuencia se acuerda de “escenas concretas o actores que aparecen, pero no del título, y a veces lograr dar con ellas solo por una escena o por lo que recuerdas es complicadísimo. Así que pensé: voy a poner a prueba a Twitter”.

Este tuit lo publicó el año pasado y casi ha alcanzado ya los siete mil “retuits” y los catorce mil “me gusta”. Además, tiene tres mil seiscientas respuestas de usuarios desesperados tratando de adivinar el título de alguna película que recuerdan con cariño (o no), y otras tantas respuestas más con nombres y fotos de las películas que despejan la eterna incógnita de muchos.

Los seguidores de @levmauc han sacado a relucir su vena más detectivesca y solidaria con otros usuarios de Twitter creando una comunidad con la que seguro que llevábamos muchos años soñando. ¡Podremos volver a ver todas esas películas con los títulos nublados que tanto nos gustaban de niños! “No solo ayudas a la gente a encontrar pelis, sino que para muchos es un reto adivinarlas. Es un servicio comunitario”- revela el tuitero.

El conocido tuit no solo tiene la misión de encontrar el nombre de una película, pues gracias a él grandes joyas están saliendo a la luz y en Twitter se empieza a hablar de ciertas obras audiovisuales que de otra manera seguramente pasarían al olvido. “No solo adivinan pelis y ya está, sino que abres el tuit, ves las definiciones e imágenes que comparte la gente y muchos mencionan a sus amigos para decirles ‘esta tenemos que verla’”.

Antonio se está convirtiendo poco a poco en una figura emblemática de Twitter gracias a la identidad que ha ido forjando desde el momento en el que se creó esta cuenta. Todos los meses ofrece a sus seguidores una serie de recomendaciones para acercarlos más a la cultura y al cine independiente. Este mes de noviembre, Antonio nos recomienda el libro 2666 de Roberto Bolaño; el disco In The Court of the Crimson King, de King Crimson; la película Burning; la serie The Haunting of Hill House y el corto Mr. Dough and The Egg Princess.

Además, cada día suele realizar una publicación con las mismas características: una breve descripción de un largo o corto, con varios fotogramas del mismo para que el usuario conozca la fotografía de esa película y una cita de carácter reflexivo o simplemente que le llame la atención.

Otro tipo de publicaciones por las que el cineasta siente devoción son las listas de películas, por ejemplo, ha subido tuits con 21 películas sobre relaciones tóxicas, 100 películas sobre cine independiente, 22 películas sobre psicópatas o las mejores 16 películas de Netflix, algo que puede ayudar bastante a los suscriptores más indecisos de esta plataforma.

Pero no solo podemos encontrar a Antonio Rosa en Twitter, y es que con solo 23 años es el director del Festival de Cine Fantástico Insomnia, celebrado en el Puerto de Santa María, en Cádiz. Se trata de un festival totalmente gratuito que pretende acercar el género fantástico a todo el mundo y enriquecer la ciudad mediante películas que por la circunstancia que sea no han llegado a proyectarse en cines comerciales.

En la última edición, celebrada a finales de julio de este mismo año, los 280 aficionados (es el aforo máximo), a la sangre y los efectos especiales en la gran pantalla pudieron disfrutar de una selecta selección como Game of Death, The Killing of a Sacred Deer, The Omen o Better Watch Out.

¿Quieres saber si servirías de ayuda para otros seguidores de @levmauc? ¡Intenta adivinar de qué película se trata cada una de estas 10 descripciones! Las respuestas están abajo, ¡pero no hagas trampa!

PREGUNTAS

  1. Era animada, un niño se vuelve un pez dorado junto con su hermana. Creo que luchan contra un tiburón.
  2. Unos niños se pillan un avión para irse de excursión y el avión desaparece, poco a poco los padres se empiezan a olvidar de que tienen hijos.
  3. Una película en donde entran a los sueños de otras personas para ayudarlos a superar traumas.
  4. En una pareja, ella muere en un accidente y a él se le da la oportunidad de revivir ese día con ella desde el principio.
  5. ¿Alguno recuerda la peli que salía algo asesino de la taza del WC?

RESPUESTAS

  1. ¡Mamá! Soy un pez.
  2. Forgotten
  3. La gran huida.
  4. Un día inesperado.
  5. Ghoulies

Rocío Montaño: “Tendría que ser tan común leer a Lorca como ver Lizzie McGuire”

El pasado 24 de octubre tuvimos la oportunidad de conocer a una ex estudiante de la Universidad Carlos III de Madrid y a una gran cineasta. Rocío Montaño debutó como dramaturga, como ella dice, con sus primos y hermanas en el corto  “Camisa Verde”. A esta obra le seguirían otras tantas hasta que por fin llegó su TFG “No hablo rumano”.

Para rodar su TFG, Rocío viajó a Rumanía con Bogdan,  un amigo que conocía de cuatro días y que aseguraba tener ascendencia gitana. Cámara y ganas en mano, fueron juntos a averiguarlo por diferentes pueblos rumanos asociados con el chico. 

Tras el visionado, Rocío nos confesó que no resultó ser tan buen amigo como parecía y el orgullo y la arrogancia del chico se tornaron insoportables. Al final, ella misma se convirtió en el objeto etnográfico del estudio y lo que parecía ser un film sobre Bogdan se convirtió en un film existencialista sobre la propia autora. 

Uno de los mayores obstáculos de la cineasta en estas tierras era el idioma: ella no sabía hablar rumano como deja bien claro en el título y casi nadie hablaba fluidamente el inglés, por lo que continuamente se sentía “atrapada y sin voz”. A todo esto hay que sumar el machismo que ya se palpaba al saludar a las mujeres: “En Rumanía, los hombres se dan la mano y a las mujeres ni las saludan”.

Al finalizar el coloquio, Rocío respondió a nuestras preguntas sin dejar de lado la tímida sonrisa que parece tener tatuada. Rompimos el hielo interesándonos por su impresión tras dar el salto del corto al largo: para Rocío no hay mucha diferencia, al menos en la escala en la que ella trabaja. Según ella: “simplemente vas montando la película y dura más”.

Y ya que teníamos a una veterana de nuestra carrera delante, aprovechamos para preguntarle qué opinaba sobre la educación universitaria en la materia de cine. Coincidimos totalmente con su respuesta: “Me parece que el cine está muy mal enseñado en esta carrera. Algunas asignaturas me salvaron un poco y me aportaron nuevas perspectivas”. Para ella, el cine se estudia de forma superficial y narrativa, pero es necesario relacionarse de otra manera con las imágenes audiovisuales y ampliar la perspectiva de los estudios de cine situándolos en el centro y motivando a los alumnos para que se empapen de cine y no se estudien de memoria títulos sin más. “Habría que tratarlo con más respeto al cine”.

“No hablo rumano” fue seleccionado para varios festivales, entre ellos, DocumentaMadrid o Cinespaña Toulouse. Sorprendentemente, en un principio Rocío quería mantener en secreto el film, “Yo pensaba: ¿qué pasa si Bogdan lo ve?”, nos comentaba entre risas. Pero finalmente agradeció a la gente que la apoyó y la animó a presentar su mediometraje a tantos festivales para que muchas personas disfrutaran con su trabajo.

¿Pero qué tiene entre manos Rocío? Actualmente está editando una película sobre las vacaciones con su familia en el campo en la que han grabado sus hermanas o su madre. Le encantaría repetir la experiencia y presentarla a algún festival, aunque sea un poco larga para los exigentes y tiquismiquis programadores de estos eventos.

Después de la entrevista, lo más probable es que la cineasta se pusiera un capítulo de su serie favorita. ¿Pero por qué esa y no otra? Muy fácil: “es una serie que me encantaba de pequeña. Además esta montada de forma muy loca y creo que hay que reivindicar lo popular. Tendría que ser tan común leer un libro de Lorca como ver Lizzie McGuire.”

Aquí os dejamos el tráiler de “No hablo rumano” y otro corto de Rocío sobre un concierto: “Lights”.