Los Oscars de 1963: Jamás existió una enemistad como la suya

Esto es lo que nos cuenta Feud, la última creación de Ryan Murphy de la mano de Jessica Lange y Susan Sarandon

“Anne Bancroft por El Milagro de Ana Sullivan”. Al tiempo que el nombre de la actriz se hacía eco en la sala principal del Santa Monica Civic Auditorium, Joan Crawford dejaba caer su cigarro al suelo apagándolo de un taconazo. Cabeza bien alta, cuello estirado y una sonrisa cargada de malicia, recogía el Óscar que nunca le pertenecería y que deseaba con todas sus fuerzas. Mientras tanto, Bette Davis seguía recuperándose del shock. Por un momento, la mujer con más carácter y quizás talento de Hollywood pensó que había vuelto al ruedo.

¿Qué fue de Baby Jane? será la única obra cinematográfica capaz de reunir a dos leyendas enemigas en un momento en el que sus carreras estaban estancadas: Joan Crawford y Bette Davis. Ambas vieron esta oportunidad como el salvavidas capaz de reflotar su consideración de estrellas. Sin embargo, a diferencia de su compañera de rodaje, Crawford no será nominada por su interpretación coprotagonista; pero una llamada al resto de actrices nominadas pidiendo recoger el galardón en su lugar en caso de que ganasen será la derrota personal, en forma de humillación, que Crawford le hará sufrir a su rival. Por su parte, Bette Davis podría haber hecho historia, podría haber sido la primera actriz en  ser galardonada con tres premios de la Academia (antes de que Katherine Hepburn obtuviera otros tres Óscars convirtiéndola en la mejor actriz del cine clásico, con un total de cuatro premios).

Así  es cómo Crawford sació su deseo de sentir el tacto de la estatuilla dorada por última vez al mismo tiempo que demolía el pedestal de Davis. Una jugada redonda que una vez más terminó con todos los flashes apuntando hacia su tocado, plateado, en la noche del 9 de abril de 1963. Jamás se había preparado tanto para una gala.

Joan, disciplinada y estricta a la vez que obsesa de la limpieza y el orden, no quiso a nadie que no fuese a sí misma. Ni a sus hijos ni a sus maridos. Empezando con un lavado de imagen al crearse el nombre de Joan Crawford dejando atrás a Lucille Fay de Soeur, siempre sintió la necesidad de hacerse respetar. En la cumbre de la Gran Depresión era la actriz a la que todos adoraban y que los hombres más deseaban, pura belleza. Con expresiones faciales marcadas y un rigor inigualable, había nacido para ser apuntada por una cámara, aunque su mejor inversión será su matrimonio con el presidente de Pepsi Cola Alfred Steele del que quedará viuda, convirtiéndose en directora de la compañía durante un tiempo (y heredando también las deudas). Su vida se resume en una mujer dada a sus fans que siempre supo moverse en una industria marcada por el dominio masculino al que se sometió con una increíble superficialidad.

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Bette Davis y Joan Crawford en el rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane?

Bette era el talento en persona. Desde sus comienzos en Broadway demostró su perfeccionismo mostrando sus increíbles habilidades, las cuales le sirvieron para cambiarse de industria a la costa oeste. La actriz enseñó su fuerte carácter siempre que pudo. No solo tendrá grandes enfrentamientos con directores, ejecutivos, etc., sino que será la primera en romper el sistema de contratos de los estudios al huir a Londres y demandar a la Warner en 1936. Aseguraba que se había estancado en papeles mediocres y se negaba  a cumplir el largo plazo que imponía el star system. El caso fue resuelto en contra de Davis, la cual tuvo que regresar a Hollywood con la Warner, pero no sin dar pie a que se dieran más casos similares, como el que sucederá en 1943 con su amiga y también actriz Olivia de Havilland. Lo cierto es que este conflicto dio comienzo al periodo más exitoso de su carrera.

Pero para entender la enemistad hace falta remontarse a sus inicios en los 40’. Durante la guerra, Bette era una estrella en auge en la Warner, haciéndose con los mejores papeles. En los cuatro años anteriores al comienzo del conflicto bélico alcanza su máximo reconocimiento al ganar dos Óscars por Peligrosa (1935) y Jezabel (1938). Al mismo tiempo, Joan empezaba a desvanecerse y se ganaba el apodo de “el veneno de las taquillas” por el escaso éxito de sus películas. Así es cómo Crawford no duda en dejar la Metro y firmar por la Warner en un intento de realzar su carrera. Y así lo hizo. En 1945 ganaba el que sería su primer y único Óscar por Alma en suplicio. También será este el filme en el que se realizará el primer emplazamiento de producto como tal en una película en toda la historia del cine. Esa escena en la que Joan se bebe una copa de Jack Daniel’s Bourbon Whisky le iba al pego. Siempre fue muy aficionada a la bebida.

Dos semanas antes de los premios de la Academia, Joan avisó de que no asistiría a la gala por una extraña enfermedad que la tenía postrada en la cama. La prensa hizo eco de su misterioso problema de salud y el jurado, quizás conmovido, se decantó por ella. Sin embargo, la actriz recibió la estatuilla en la cama con un aspecto magnífico y con pocos signos de encontrarse en el estado en el que aseguraba estar. La foto de aquel momento se convirtió en histórica y pocos días después se recuperó casi milagrosamente. Siempre fue una neurótica del éxito.

Joan Crawford recibe el Oscar en cama

El caso es que la actriz servía como garrote perfecto para que la Warner tuviera controlada a la niña rebelde de Bette. Ella tenía un poder inimaginable para cualquier mujer de su época. Era constantemente nominada al Óscar, era costosa, y Joan, además de ser el mensaje de la productora para Davis, era demasiado orgullosa como para quedarse con las sobras de su compañera. No hay espacio para dos mujeres en un pedestal, y ambas estaban determinadas a conseguirlo. A partir de su victoria, Joan interpretaba papeles consistentes de mujeres de cierta edad mientras Bette hacía de chicas florero.

La época de los 50’ y 60’ fue dura para las actrices más mayores. Al finalmente imponerse la ley antimonopolio sobre las cadenas de los majors, el studio system  se desvanecía y se buscaban mujeres de poca edad. Pero Joan y Bette lograron sobrevivir. La primera arrasó a pesar de rodar con coprotagonistas muy jóvenes (como en 1956 con Hojas de otoño) y la segunda consiguió otra nominación al Óscar por su papel en Eva al desnudo (1950). Sin embargo, a finales de los 50’, si bien eran titanes del cine, no se les presentaba ningún proyecto que les permitiera reinventarse y volver a dar otro salto, hasta que sucedió lo inesperado.

El rodaje de ¿Qué fue de Baby Jane? no fue para nada fácil. Ambas actrices se lo pusieron realmente difícil al director, Robert Aldrich, quien no dudó en situar los camerinos de ambas de forma equidistante con el plató. Un buen gesto conciliador por su parte. Una película de serie B que se vendía sola con la fuerte rivalidad de sus protagonistas y que hacía frente al cine protagonizado por chicas como Marilyn Monroe donde unas buenas piernas valían más que cualquier talento. Joan quería volver a ser la chica de moda y Bette un buen guión con el que demostrar sus habilidades. Todo esto a pesar de no tener la frescura de ser jóvenes, con edades que sumaban más de un siglo. Su enemistad era la mejor estrategia de marketing y desde Psicosis de Hitchcock el género de terror estaba en auge, y no había nada más terrorífico que Joan y Bette juntas en escena.

Crawford no tardó en situar una máquina expendedora de Pepsi Cola en el estudio. Siempre era un buen momento para hacer publicidad de su marca. Davis tampoco se quiso quedar atrás, respondiendo con otra máquina expendedora, esta vez de Coca-Cola. Los rodajes se vieron marcados por pequeños rifirrafes del estilo, pero ambas eran conscientes de que su unión era la única posibilidad de conseguir el último repunte en sus carreras.

Y así fue. La obra resultó un éxito rotundo y Bette disfrutó el éxito por las dos. Su interpretación de un personaje tan esperpéntico como ella le hizo brillar en las críticas. Y eso a Joan le ardía por dentro. Acababa de ser eclipsada por su archienemiga en un proyecto que ella misma había propuesto. La estocada final sucedió en el momento en el que se anunciaron las nominaciones a los Óscar: Bette era una nominada indiscutible y Joan, para su sorpresa, se había quedado fuera. Si nunca habían escondido su enemistad, a partir de ahora será la comidilla de Hollywood. Por suerte para Joan, las decisiones de la industria se movían más por contactos y encumbramientos que por transparencia y diligencia profesional. Y ahí entra en juego la prensa sensacionalista hollywoodiense y en especial el papel de Hedda Hopper (enemiga de la también crítica Louella Parsons), la llamada “serpiente de Hollywood”. No existía actor o actriz que no la temiese por sus duras críticas capaces de dirigir la opinión pública hacia el bando que desease. Si bien en un principio se dedicó a alimentar la rivalidad entre las actrices, llegado el momento decisivo no dudó en apoyar a Crawford en su campaña contra Bette. Además de que Joan y Hedda eran amigas ocasionales, Bette no había nacido en la industria, era una extranjera proveniente de Broadway, y era motivo suficiente para no merecer el galardón. Así comenzaron los preparativos para la humillación de Bette Davis en la gala de los Óscar de 1963, la tensión convertida en ambiente.

Fue uno de los mayores retos a los que me enfrenté. Lo digo de manera amable. Bette tiene un temperamento muy diferente al mío. Tenía que gritar todas las mañanas. Yo me sentaba y calcetaba. Calceté una bufanda que iba desde Hollywood hasta Malibú”, aseguraba Joan. Sin embargo, las dos leyendas tenían más puntos en común que diferencias. Joan compitió con Davis toda su carrera por hombres, papeles y portadas de revistas; pero las dos eran muy exigentes consigo mismas, querían hacerse respetar y necesitaban sentirse queridas. Por desgracia ellas no inventaban las normas por las que se regía Hollywood y demasiadas personas se beneficiaban de su enemistad. Ambas eran supervivientes.

Por su parte, Bette admiraba a Crawford: “Joan Crawford y yo nunca hemos sido buenas amigas. No somos agradables. La admiro pero eso no impide que me sienta incómoda junto a ella. Para mí es la personificación de la estrella de cine. Siempre he pensado que la mejor interpretación de Crawford es la de Crawford”.

Una el talento y otra la presencia, sabían que las dos maldiciones de ser una estrella de cine eran el alcoholismo y la soledad. Aunque lo segundo podrían haberlo solucionado con un cigarro y una copa de whisky.

PROFESORES, DE LAS AULAS A LA PANTALLA

Con motivo de la celebración del Día Internacional del Profesor, el pasado 27 de noviembre, he querido hacer honor a los educadores/as que deben lidiar con sus alumnos- o al menos intentarlo.

Al hablar de profesores y profesoras, no dejan de resonar en nuestras cabezas los clásicos estereotipos: desde el que tiene cara de tan buena persona que no sería capaz de suspenderte un trabajo para el que llevas preparándote tres meses y…¡bingo, el 4 es para ti!, pasando por el que “te tiene manía” desde el primer día al pillarte cuchicheando con un compañero, hasta aquél que te saca una larga conversación cuando os saludáis por los pasillos. Ellos y ellas nos guían a lo largo de nuestra formación desde pre escolar hasta la universidad, que no dejan de ser entre 3 y 3 años y medio del tiempo total de nuestra vida. Puede resultarnos poco si consideramos que invertimos hasta 4 años haciendo colas de espera, como por ejemplo para asistir al cine. Aquí está mi propuesta para analizar más de cerca la función de los profesores desde la butaca.

  • La lengua de las mariposas (1999)


Dirigida por José Luís Cuerda, teniendo a Rafael Azcona como co-guionista y  a Fernando Fernán Gómez dando vida a un maestro de un pueblo gallego ¿qué más se puede pedir? Esta película nos sitúa en los momentos previos al estallido de la Guerra Civil española, en los que asistimos a una lucha de fuerzas: el pensamiento crítico que intenta plantear a sus alumnos Don Gregorio se verá interrumpido por la furia del Bando Nacional, que limpiará la aldea de cualquier resquicio de libertad.
A través de Moncho, el niño que siempre está preguntando a Don Gregorio, asistimos a varias lecciones de ciencias naturales cuyo doble sentido es aplicable a los comportamientos humanos. La carga dramática del film hará a más de uno soltar alguna lágrima.

  • El club de los poetas muertos (1989)


En este listado no podía faltar el clásico por excelencia.  Robin Williams en su papel de John Keating formuló una deconstrucción del modo de enseñar en las aulas victorianas de los 60. Gracias a él aprendimos que vivir el momento (carpe diem) es lo más importante de nuestra existencia, y se coló en nuestros corazones tocándonos la fibra más profunda. Nos hizo ver el lado más positivo de le enseñanza: la confianza que depositan maestros como él en sus alumnos, en el futuro.  ¿Quién no ha conocido a un profesor/a tan inspirador como él? Aquél con quien soñarías estar hablando horas y horas y que no se cansaría de adularte para que cambies el mundo, si no fuese porque en la vida real existen otras asignaturas que debes aprobar.

¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha terminado,
La nave ha salvado todos los escollos, hemos ganado el anhelado premio,
Próximo está el puerto, ya oigo las campanas y el pueblo entero que te aclama,
Siguiendo con sus miradas la poderosa nave, la audaz y soberbia nave;
Más ¡ay! ¡oh corazón! ¡mi corazón! ¡mi corazón!
No ves las rojas gotas que caen lentamente,
Allí, en el puente, donde mi capitán
Yace extendido, helado y muerto.

  • En la casa (2012)


Otro profesor de literatura, en este caso Germain Germain interpretado por Fabrice Luchini, protagoniza este film francés inspirado en la obra teatral El chico de la última fila de Juan Mayorga. Con pedazos de drama, comedia y sobre todo intriga, este personaje descubrirá que existe esperanza a final de un túnel repleto de alumnos por debajo del nivel que espera, dándole la oportunidad de escribir una novela al chico rezagado que se sienta al fondo del aula: Claude García (Ernst Umhauer).
A partir de entonces el adolescente manejará al realidad a su antojo inmiscuyéndose en la intimidad de los hogares de uno de sus compañeros y de su propio profesor. La película nos transporta a una línea divisoria bastante difusa entre la realidad y la ficción dentro del relato, un juego que resulta cuanto menos sorprendente y atractivo, sin dejar indiferente a nadie. Probablemente por ello el jurado del Festival de San Sebastián le otorgó ese mismo año el galardón a Mejor película y mejor guión.

  • El indomable Will Hunting (1997)

Amada por gran parte de los espectadores, el terapeuta y a la vez profesor Sean McGuire, acompañará Will Hunting (Matt Damon) en su proceso de liberación de una alta carga emocional que le ha acompañado durante toda su vida. Gracias a ello, conseguirá desarrollar el gran talento que posee para las matemáticas.
Una vez más se nos presenta al maestro, interpretado por Robin Williams,  como mentor en los momentos más complicados de un alumno: la búsqueda de su propia identidad, de la mano del director Gus Van Sant. Se trata de un film que consigue conmocionarnos con frases como esta: “No sabes lo que se siente al perder a alguien, porque sólo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de ese modo.”.

  • La ola (2008)

Ha quedado claro que los profesores pueden ser gran parte de la fuente de inspiración que lleva a sus alumnos a emprender proyectos maravillosos, pero esa misma fuerza puede convertirse en algo no tan positivo. Para muestra, esta película.
En este drama el profesor, interpretado por Jürgen Vogel, intentará llevar a cabo un experimento para hacer comprender a una clase la forma en que actúan los gobiernos autoritarios. Pero las consecuencias de lo que empieza siendo una inofensiva tarea de del colegio acaban yéndosele de las manos hasta desembocar en sucesivos actos de violencia y delincuencia. Se trata de un film, inspirado en el experimento La tercera ola, que hace reflexionar al espectador sobre los fanatismos y sus límites, en una Alemania donde se da por sentado que un cuarto Reich no es posible. Su director y guionista, Dennis Gansel, se ganó la permanencia en la cartelera alemana durante 10 semanas.

Pessigolles

El otro día escuché que cosquillas en catalán se decía “pessigolles”. Y mira que la palabra “cosquillas” hasta el momento me parecía de lo más resultona, pero es que nadie puede negar que  “pessigolles” es espléndida.

Por esto y porque queremos destacar el trabajo de cineastas y actores catalanes, hoy os traemos películas que han sido rodadas en esta lengua, para que vayáis practicando el idioma y encontréis algún tesoro como nos pasó a nosotras con “pessigolles”.

 

Herois

Nada mejor que empezar la lista de hoy con una película que se remonta a los años ochenta en España. Dirigida por Pau Freixas y escrita por Albert Espinosa, tándem del que pudimos disfrutar con Polseres Vermelles, Herois nos acerca a los veranos que un publicista estresado y comprometido con su trabajo vivía de niño en el pueblo. La infancia perdida y la nostalgia que esto provoca son los dos ejes sobre los que gira el film.

“Queríamos contar cómo éramos justo antes de perder nuestra inocencia y, concretamente, en nuestros veranos”. Esta era la idea inicial que nacía por 2006 en la mente de Luis de Val y Pau Freixas, solo les faltaba un cautivador guion de la mano de Espinosa.

¿Pero cómo eligieron a los cinco protagonistas del film? Buscaban niños espontáneos, no querían actores. Àlex Monner, Mireia Vilapuig, Ferran Rull, Marc Balaguer y Joan Sorribes dieron vida a los niños que aparecen en la película, lo que les ayudó a dar el salto a otras producciones.

Por último, queremos destacar que esta fue la primera película rodada en España en formato digital con una cámara Sony F35 para contrarrestar el alto contraste lumínico y el rango dinámico tan alto que había rodando en verano.

Barcelona nit d’estiu

Película de comedia romántica dirigida por Dani de la Orden. Se cuentan seis relatos de amor interconectados que sucedieron en una tierna noche de agosto de 2013. El cometa Rose atravesó el cielo esa noche, entonces surgieron más de 500 historias de amor en la ciudad Condal, en la película se cuentan seis de ellas.  Pretende ensalzar las diversas identidades sexuales de manera natural. La película cuenta con una banda sonora en catalán compuesta por Joan Dausà que ganó el Premio a Mejor Música Original en la 6º Edición de los Premios Gaudí. Además, fue nominada en este mismo festival a Mejor Película en Lengua Catalana y Mejor Montaje.

Os dejamos aquí una canción de la película para que disfrutéis de la mano de Dausà:

 

La teta i la lluna

Un niño de nueve años llamado Tete se siente desplazado cuando  nace su hermano: su madre le alimenta con leche del pecho mientras que Tete tiene que conformarse con leche de botella. Tete, dejándose llevar por los celos, se obsesiona con conseguir un pecho para él solo donde poder mamar. El Edipo interior de Tete resurge más fuerte que nunca cuando llega una bailarina francesa al pueblo a quien Tete regala una rana. Conmovida por la ternura que le ofrece el niño, la bailarina decide amamantarlo.

Dirigida por Bigas Luna y rodada en Reus, se inspira en autobiográficos recuerdos del director y llegó a ganar un premio en el Festival de Venecia al mejor guion.

La ciutat cremada

Dirigida por Antoni Ribas y protagonizada por Xabier Elorriaga entre otros, la película narra los acontecimientos que se vivieron en Barcelona desde el Desastre de Cuba hasta la Semana Trágica desde los ojos de una familia de la ciudad condal.

Aunque no es de las más conocidas en lengua catalana, la película obtuvo un importante reconocimiento por parte de la crítica. Entre su palmarés se encuentra el Premio Especial del Jurado del Festival Internacional de Cine de Montreal. Además, su protagonista, Xabier Elorriaga, fue galardonada con la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos al mejor actor protagonista.

 

Estiu 1993

El verano que cambió la vida de Carla Simón y de muchos de nosotros está escrito por ella misma y además basado en su propia infancia. Frida es el alma de la película, una niña de seis años que tiene que abandonar Barcelona después de que sus padres muriesen de sida para irse a vivir al campo con sus tíos y su prima. Durante el verano de 1993, Frida aprenderá a convivir con su dolor y sus padres empezarán a quererla como su propia hija.

En el vasto palmarés de la película se pueden leer reconocidas menciones en varios festivales: Premios Forqué, Premios Sant Jordi, Gaudí o Goya, en esta última categoría destacamos el premio de Carla Simón como mejor directora novel.

 

La comunidad Rosa de Twitter

¿Cómo se llamaba esa película en la que una especie de bruja vivía en un castillo al que nadie del reino se podía acercar o moría? Seguro que más de una vez han rondado este estilo de preguntas por tu cabeza y has deseado preguntárselo al “shazam” de las películas.

A Antonio Rosa, un estudiante de cine de 23 años, también le ha pasado. Dice que con frecuencia se acuerda de “escenas concretas o actores que aparecen, pero no del título, y a veces lograr dar con ellas solo por una escena o por lo que recuerdas es complicadísimo. Así que pensé: voy a poner a prueba a Twitter”.

Este tuit lo publicó el año pasado y casi ha alcanzado ya los siete mil “retuits” y los catorce mil “me gusta”. Además, tiene tres mil seiscientas respuestas de usuarios desesperados tratando de adivinar el título de alguna película que recuerdan con cariño (o no), y otras tantas respuestas más con nombres y fotos de las películas que despejan la eterna incógnita de muchos.

Los seguidores de @levmauc han sacado a relucir su vena más detectivesca y solidaria con otros usuarios de Twitter creando una comunidad con la que seguro que llevábamos muchos años soñando. ¡Podremos volver a ver todas esas películas con los títulos nublados que tanto nos gustaban de niños! “No solo ayudas a la gente a encontrar pelis, sino que para muchos es un reto adivinarlas. Es un servicio comunitario”- revela el tuitero.

El conocido tuit no solo tiene la misión de encontrar el nombre de una película, pues gracias a él grandes joyas están saliendo a la luz y en Twitter se empieza a hablar de ciertas obras audiovisuales que de otra manera seguramente pasarían al olvido. “No solo adivinan pelis y ya está, sino que abres el tuit, ves las definiciones e imágenes que comparte la gente y muchos mencionan a sus amigos para decirles ‘esta tenemos que verla’”.

Antonio se está convirtiendo poco a poco en una figura emblemática de Twitter gracias a la identidad que ha ido forjando desde el momento en el que se creó esta cuenta. Todos los meses ofrece a sus seguidores una serie de recomendaciones para acercarlos más a la cultura y al cine independiente. Este mes de noviembre, Antonio nos recomienda el libro 2666 de Roberto Bolaño; el disco In The Court of the Crimson King, de King Crimson; la película Burning; la serie The Haunting of Hill House y el corto Mr. Dough and The Egg Princess.

Además, cada día suele realizar una publicación con las mismas características: una breve descripción de un largo o corto, con varios fotogramas del mismo para que el usuario conozca la fotografía de esa película y una cita de carácter reflexivo o simplemente que le llame la atención.

Otro tipo de publicaciones por las que el cineasta siente devoción son las listas de películas, por ejemplo, ha subido tuits con 21 películas sobre relaciones tóxicas, 100 películas sobre cine independiente, 22 películas sobre psicópatas o las mejores 16 películas de Netflix, algo que puede ayudar bastante a los suscriptores más indecisos de esta plataforma.

Pero no solo podemos encontrar a Antonio Rosa en Twitter, y es que con solo 23 años es el director del Festival de Cine Fantástico Insomnia, celebrado en el Puerto de Santa María, en Cádiz. Se trata de un festival totalmente gratuito que pretende acercar el género fantástico a todo el mundo y enriquecer la ciudad mediante películas que por la circunstancia que sea no han llegado a proyectarse en cines comerciales.

En la última edición, celebrada a finales de julio de este mismo año, los 280 aficionados (es el aforo máximo), a la sangre y los efectos especiales en la gran pantalla pudieron disfrutar de una selecta selección como Game of Death, The Killing of a Sacred Deer, The Omen o Better Watch Out.

¿Quieres saber si servirías de ayuda para otros seguidores de @levmauc? ¡Intenta adivinar de qué película se trata cada una de estas 10 descripciones! Las respuestas están abajo, ¡pero no hagas trampa!

PREGUNTAS

  1. Era animada, un niño se vuelve un pez dorado junto con su hermana. Creo que luchan contra un tiburón.
  2. Unos niños se pillan un avión para irse de excursión y el avión desaparece, poco a poco los padres se empiezan a olvidar de que tienen hijos.
  3. Una película en donde entran a los sueños de otras personas para ayudarlos a superar traumas.
  4. En una pareja, ella muere en un accidente y a él se le da la oportunidad de revivir ese día con ella desde el principio.
  5. ¿Alguno recuerda la peli que salía algo asesino de la taza del WC?

RESPUESTAS

  1. ¡Mamá! Soy un pez.
  2. Forgotten
  3. La gran huida.
  4. Un día inesperado.
  5. Ghoulies

Billy Wilder gana el Gordo de la Lotería

A apenas algo más de un mes del esperado día de la Lotería de navidad, ha salido a la luz, hoy 14 de noviembre, el anuncio de este año. El título es “22 otra vez” y su director Javier Ruiz Caldera, quien ha llevado a la gran pantalla algunas películas como Spanish Movie (2009) o Anacleto, agente secreto (2015). El cineasta ha optado por una fórmula de bucle temporal en la que el día 22 de diciembre se repite en una y otra vez, sin descanso, hasta que el protagonista del anuncio- Juan, un hombre de mediana edad, interpretado por Luis Bermejo – descubre el secreto que le permite continuar con su vida, sin volver al día del sorteo cada mañana, a las seis. Esta narrativa es bastante común en el mundo del cine, sobre todo en los géneros de ciencia ficción o terror. Se basa en un concepto que el filósofo existencialista Nietzsche explicó en su obra The gay science (1882):

¿Qué ocurriría si, un día o una noche un demonio se deslizara furtivamente en la más solitaria de tus soledades y te dijese: “Esta vida, como tú ahora la vives y la has vivido, deberás vivirla aún otra vez e innumerables veces, y no habrá en ella nunca nada nuevo, sino que cada dolor y cada placer, y cada pensamiento y cada suspiro, y cada cosa indeciblemente pequeña y grande de tu vida deberá retornar a ti, y todas en la misma secuencia y sucesión -y así también esta araña y esta luz de luna entre las ramas y así también este instante y yo mismo. ¡La eterna clepsidra de la existencia se invierte siempre de nuevo y tú con ella, granito del polvo!”? ¿No te arrojarías al suelo, rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que te ha hablado de esta forma? ¿O quizás has vivido una vez un instante infinito, en que tu respuesta habría sido la siguiente: “Tu eres un dios y jamás oí nada más divino”? Si ese pensamiento se apoderase de ti, te haría experimentar, tal como eres ahora, una transformación y tal vez te trituraría; ¡la pregunta sobre cualquier cosa: “¿Quieres esto otra vez e innumerables veces más?” pesaría sobre tu obrar como el peso más grande! O también, ¿cuánto deberías amarte a ti mismo y a la vida para no desear ya otra cosa que esta última, eterna sanción, este sello?

El anuncio de este año está basado en la comedia Atrapado en el tiempo (1993), película que el protagonista ve en un momento en su televisión, haciendo un guiño y comentario gracioso para aquellos que conozcan el argumento. Apaga la TV, tras decir: “¿Otra vez esta?”.

La cinta de Harold Ramis se basa en que el personaje de Billy Wilder debe revivir el Día de la Marmota cíclicamente. Bermejo sufre el mismo problema que Wilder y se levanta mañana tras mañana en el día del Gordo, recibiendo siempre los 400.000 euros al décimo. El anuncio dura 5 minutos 40 segundos, y la versión reducida para televisión ronda los tres minutos ¿Cómo se libra Juan del bucle temporal en el que se ve inverso? La solución es mucho más sencilla de lo que él se imagina.

Pero no solo Atrapado en el tiempo se basa en esta narrativa. Como ya hemos señalado, es algo bastante recurrente en la historia de cine, con temáticas de todo tipo.

La jetée (1952)

Este cortometraje francés de Chris Marker se construye a partir de texto, voz en off y fotografías en blanco y negro. La pregunta que dirige la cinta es cómo evitar que el mundo llegue a la devastación en la que se encuentra, en el presente ficticio creado. La única solución que se plantea es volver al pasado a dar un aviso, o viajar al futuro para buscar una solución.

Se trata de un proyecto audiovisual muy cuidado y curioso, cuyo disfrute recomendamos desde Jump Kat. El tiempo, al fin y al cabo lo soluciona todo, y como no tenemos mucho, un claro punto a favor de la película es su duración: 28 minutos.

Un día sin fin (2004)

El protagonista de este filme italiano se despierta una hora más tarde que Juan. Cada mañana, a las siete, descubre que está viviendo el mismo día, sin que este bucle parezca tener un fin. La comedia de 1 hora y media de duración, dirigida por Giulio Manfredonia, nos presenta a un periodista famoso, obsesionado por la fama, que descubre que su vida se ha quedado estancada en un 13 de agosto. Se trata de un remake de Atrapado en el tiempo, en Las Islas Canarias, en verano y con gaviotas en lugar de marmotas.

Triangle (2009)

“Piensa en ‘Groundhog Day’ convertida en algo aterrador”, comentaban los redactores de The Telegraph a la hora de reseñar esta cinta. La película australiana de Christopher Smith parece contar la historia de cómo unos amigos se van de viaje en bote, hasta que una tormenta les obliga a mudarse a partir de ese momento a un barco desconocido. Pero para la protagonista parece no serlo tanto. “Todo lo que te pasa, ya te ha pasado” llega a decir Jess en uno de sus monólogos. Su vida en alta mar se convierte en un continuo déjà vu.

Vivir una y otra vez un día o momento hasta descubrir al asesino: Código fuente (2011), Al filo del mañana (2014) y Feliz día de tu muerte (2017)

¿Te imaginas vivir en un encierro temporal, en el que un mismo día se repite en bucle, hasta que das con tu asesino, con un terrorista, o con una forma de acabar con los alienígenas? Este es el caso de Código fuente, Al filo del mañana y Feliz día de tu muerte, cada una en un tono y con una finalidad totalmente diferentes. Mientras que el capitán Colter Stevens tiene que encontrar a un terrorista que va a detonar una bomba en un tren en menos de 8 minutos, Theresa y el teniente coronel William “Bill” Cage han de evitar su muerte, ella encontrando a su asesina y él haciéndose cada vez más fuerte.

Constituyen ambas tres, en suma, un conjunto de filmes que han llevado la premisa de Atrapado en el tiempo a un plano más terrorífico y cercano al suspense. De hecho, muchos críticos y analistas de cine han afirmado que Feliz día de tu muerte es una perfecta mezcla entre Scream y Groundhog Day.  

De todas formas, ya volviendo a Juan y a lo que nos deparan estas navidades, solo deseamos no tener que esperar visitas de los fantasmas del pasado, presente y futuro, y poder dejar en paz al tiempo, alejados del Cuento de Navidad de Charles Dickens. Por ello, pedimos que este anuncio tan cinéfilo nos traiga mucha suerte en la mañana del 22 de diciembre, aunque prometemos conservar el espíritu navideño y no dejarnos llevar por el capitalismo de estas fechas.